Camino Inglés

La peregrinación jacobea atrajo en la Edad Media a gentes y sociedades de toda Europa; también de la “lejana Europa”…

Desde Ferrol:

  • Longitud 118,7 Km
  • Dificultad Media

Desde A Coruña:

  • Longitud 74,7 Km
  • Dificultad Media
Barcas en el Camino Inglés

De los llamados países escandinavos, como Noruega, Suecia, Dinamarca, Finlandia o Islandia y, sobre todo, ingleses, escoceses, irlandeses y flamencos.Todos ellos contribuyeron a fijar lo que hoy conocemos como el Camino Inglés. Llegaban a Galicia por mar desde sus respectivos puertos, y arribaban a FerrolA Coruña —y también a Viveiro o Ribadeo, en el litoral lucense—. La estratégica ubicación de los puertos de esas dos importantes ciudades gallegas potenció de manera evidente la ruta.

El Camino Inglés cuenta en Galicia con dos alternativas: el itinerario desde A Coruña es más corto —74 km— que el que parte de Ferrol —118 km—. Ambos, llenos de atractivos e historia, confluyen a mitad de camino, en la localidad de Bruma, donde continúan juntos los últimos 40 km hasta Compostela.

Trazado de la ruta y recursos de interes

El Camino Inglés cuenta en Galicia con dos alternativas: el itinerario desde A Coruña es más corto —74 km— que el que parte de Ferrol —118 km—. Ambos, llenos de atractivos e historia, confluyen a mitad de camino, en la localidad de Bruma, donde continúan juntos los últimos 48 km hasta Compostela.

La historia de estas peregrinaciones parte del siglo XII. En 1147 visitó la tumba de Santiago una escuadra cruzada de ingleses, alemanes y flamencos. Iban con destino a Tierra Santa y parte de aquella expedición acudió también a la conquista de Lisboa, donde ayudaron al primer rey de Portugal a tomar la ciudad que sería capital del reino.

Son varias y relevantes las huellas de peregrinaciones históricas por el Camino Inglés. Del monje islandés Nicolás Bergsson nos ha llegado la descripción escrita de su viaje a pie desde Islandia hasta Roma pasando por Santiago. Semejante proeza le llevaría hasta cinco años, desde 1154 hasta 1159. Dos siglos más tarde, durante la conocida como “Guerra de los Cien Años” entablada entre Francia e Inglaterra, los británicos emplearían el barco para ir a Santiago. Piezas de cerámica y numismática inglesas de los siglos XIV y XV halladas en las excavaciones de la catedral dan prueba de la presencia de esos peregrinos. Las ofrendas al apóstol también han dejado testimonio de esta ruta.

La ruptura del rey Enrique VIII (1509-1547) con la Iglesia Católica, por su divorcio con Catalina de Aragón —origen de la Iglesia de Inglaterra y del anglicanismo—, causó el final de la peregrinación inglesa y condenó al ostracismo a esta ruta durante siglos. Hasta hoy, época de revitalización y de nuevas formas de peregrinación. Los múltiples atractivos de Ferrol o A Coruña son el pórtico a la ruta; y Pontedeume o Betanzos son dos enclaves imprescindibles para entender la historia “inglesa” del Camino.