Preguntas más frecuente sobre la acogida en la red pública de albergues
El Servizo Galego de Saúde (Sergas) tiene habilitado un número de teléfono, el 881 002 021, para las personas que acudan a Galicia procedentes de otros lugares y presentes sintomatología de la covid-19. En él podrán recibir instrucciones precisas de manera telefónica.
Cuentan con cartelería informativa con las principales normas y recomendaciones contra la covid-19 así como materiales de protección como geles y soluciones desinfectantes, papeleras de pedal, guantes o bolsas, entre otros. Además, están inutilizadas las plazas que no serán ocupadas y disponen de señalización indicativa para garantizar las distancias en las zonas de uso compartido, restringiéndose el uso de servicios comunes.
La legislación vigente indica que es obligatorio el uso de mascarilla en todos los espacios cerrados de uso público o que se encuentren abiertos al público y se pueda coincidir en el mismo espacio con otras personas. Siempre, a excepción de que se pueda permanecer sentado y los titulares del albergue adopten medidas que garanticen en todo momento el mantenimiento de la distancia de seguridad interpersonal entre las personas. Por eso, en un albergue es obligatorio el uso de la mascarilla excepto en el supuesto indicado. Además, se asimila esta situación de estar sentado a estar tumbado en cama. No obstante, en la habitación de uso compartido se deberá utilizar la mascarilla exceptuando el momento de estar ya tumbado/sentado en cama.
Los albergues privados pueden habilitar hasta el 75% de su capacidad, mientras que los albergues públicos mantienen una capacidad máxima del 50% con el objetivo de favorecer la reapertura de los establecimientos privados, especialmente afectados al permanecer más de tres meses cerrados.
Se pueden efectuar reservas a través de la web https://alberguesxacobeo.gal, lo que no impedirá la posibilidad de solicitar plaza presencial al llegar al albergue, siempre y cuando dispongo de capacidad. Así pues, los peregrinos que lo deseen pueden reservar cama desde las 13,00 horas del día anterior hasta las 13,00 horas del día de la pernoctación. A partir de esa hora, si el albergue dispone de plazas libres, estarán a disposición de los peregrinos que lleguen, haciendo así compatible la reserva previa con el espíritu más tradicional de la hospitalidad xacobea.
Sí. Se trata de ropa de un solo uso. Una vez entregada debes encargarte de colocarla. De esta manera se garantiza que nadie, ni siquiera los trabajadores del albergue, tocan la ropa de cama de cada usuario. También deberás encargarte de retirarla antes de dejar el albergue en los espacios establecidos con este fin. Los peregrinos se harán cargo de las botas, mochilas y otros elementos de uso personal. En caso necesario se facilitarán bolsas para guardar las pertenencias.
Tras cada día de uso, se lleva a cabo la limpieza y desinfección del cuarto y de mobiliario. En el caso de dormitorios de uso compartido, las camas se disponen respetando la distancia de seguridad. Con esta finalidad, se inutilizaron de manera previa una serie de plazas que no pueden ser empleadas.
La capacidad de cada uno de los espacios de uso compartido del albergue (habitaciones, aseos, comedor, etc) es la adecuada para que las personas puedan preservar la distancia de seguridad.
Las cocinas de los albergues públicos en Galicia disponen únicamente de nevera y microondas, pero en este momento estos servicios permanecen clausurados. No obstante, en caso de necesidad se atenderán peticiones individualizadas por parte de los albergueros, tales como el mantenimiento de un medicamento en la nevera.
Además de una limpieza y desinfección frecuente, disponen de dispensadores de gel y papel de secado. Además, se prohibe el uso de toallas o cualquier otro elemento de uso compartido. Tampoco se dispone de alfombras en las duchas. Se debe emplear un calzado adecuado para zonas de baño para evitar el contacto con el suelo y así minimizar el riesgo de contagio por contacto con el virus.
En los albergues que dispongan de ascensor debe realizarse un uso individualizado, a expeción de que se trata de unidades familiares. En cualquier caso, se recomienda a los usuarios el uso de escaleras si no es imprescindible. A excepción del caso de personas que necesiten asistencia, que son las usuarias prioritarias del ascensor.