Paseo do Espolón, en Padrón
Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla
Etapa: Padrón-Compostela
Padrón
Padrón, cuna de la tradición jacobea, villa hermosa y monumental, se asienta en una amplia vega entre los ríos Ulla y Sar. Su nombre parece proceder del “Pedrón”, un ara romana dedicada a Neptuno que la tradición vincula con el lugar de amarre de la barca apostólica —la Barca de Pedra— que hoy se custodia en la iglesia de Santiago.
El Padrón monumental nos regala múltiples muestras de su belleza. Pero también seduce el Padrón paisajístico, que nos invita por ejemplo a caminar por el curso del río Sar hasta su desembocadura en el Ulla. O subir al santuario de O Santiaguiño do Monte por medio de un via crucis de 125 peldaños. Y también gozar con el jardín botánico (siglo XIX).
El Padrón “extramuros” o rural se extiende hacia Iria Flavia —que fue ciudad romana, sede episcopal hasta el s. XI y donde hoy se ubica la Fundación Camilo José Cela—, hasta el esbelto santuario de A Escravitude. También hacia Herbón —donde crecen los famosos pimientos— o rumbo a la Matanza —la casa de Rosalía de Castro, o a Carcacía —patria del poeta medieval Macías o Namorado—.
Rois
Rois pertenece a la comarca del Sar y cuenta con algo más de 5.000 habitantes. Es un municipio de interior, pero muy vinculado con la costa por su cercanía a dos rías: la de Arousa y la de Muros-Noia. Exhibe un paisaje muy variado, que se extiende, en sus algo menos de cien kilómetros cuadrados, desde los 600 m de altitud del monte de O Pedregal hasta el fértil valle del Sar y sus afluentes, los ríos Liñares y Rois.
En la parroquia de Ribasar se encuentra un importante yacimiento arqueológico, el Castro Lupario, en una colina que comparte con el municipio de Brión. Pueden verse en él restos de muros y murallas. Aquí vivió, según la tradición, la reina Lupa, a quien los discípulos de Santiago le habrían solicitado un lugar para enterrar al apóstol.
Rois cuenta además con una variada riqueza etnográfica y monumental: pazos, hórreos, sus numerosos cruceiros, o sus interesantes iglesias barrocas, algunas con elementos románicos.
Teo
Municipio situado a unos 15 kilómetros de la capital de Galicia y muy influenciado por esa cercanía a Compostela. Teo fue histórico cruce de caminos desde el tiempo de los romanos. Por el puente de Rúa de Francos, por ejemplo, pasaba la antigua calzada medieval de Padrón a Santiago.
El río Ulla deja a su paso por estas tierras paisajes memorables y zonas propicias para la pesca. Al igual que muchos otros municipios de la zona, Teo sobresale además por la riqueza etnográfica, como los petos de ánimas diseminados por todo el territorio, o los cruceiros —entre los que destaca el de Francos, uno de los más antiguos de Galicia—.
En el escudo de Teo aparecen dos sables cruzados sobre un puente. Recuerdan la célebre batalla de Cacheiras, que tuvo lugar en esta parroquia el 23 de abril de 1846, símbolo de la lucha de los liberales —el comandante Solís en alianza con los recién nacidos galleguistas— contra la dictadura del general Narváez. Este tuvo que dimitir, pero Solís y once de sus oficiales serían fusilados tres días después en Carral.
Ames
En el valle de A Maía, regado por los ríos Tambre y Sar, y colindante con Santiago, Ames vive bajo la fuerte influencia de la capital gallega, pues son muchos los trabajadores de Compostela censados en su territorio. Su población supera los 25.000 habitantes y es el municipio con mayor índice de natalidad de Galicia.
Por Ames transitan otros dos caminos jacobeos: el Portugués —que pasa por O Milladoiro, el “humilladoiro”, es decir, donde los peregrinos se “humillaban” o arrodillaban al ver por vez primera la catedral, algo que sucedía al pie de la capilla de A Madalena— y el Camino de Fisterra e Muxía, conocido aquí como Camino Real, y que tiene en el lugar de A Ponte Maceira un destacado puente de cinco ojos construido sobre el río Tambre (siglo XIV).
En la aldea de Ortoño vivió sus primeros años la escritora Rosalía de Castro. En 1923 un grupo de galleguistas fundaría en la conocida como Casa de Rosalía el Seminario de Estudos Galegos, una institución en defensa de la cultura gallega.
Ames sorprende por su riqueza etnográfica y natural, y —en paralelo— por el dinamismo socio-económico que contagia su cercanía a Santiago. Destacan pazos como Leboráns (Trasmonte); Lens (San Paio), rodeado de un magnífico entorno natural; Quintáns (muy bien conservado), Pazo da Peregrina (Bertamiráns) y Casa de Sandar (Agrón), entre otros. Los cruceiros, petos de ánimas, fuentes, palomares, lavaderos o molinos se extienden también por toda su geografía, que cuenta además con una playa fluvial, la de Tapia (río Tambre), muy frecuentada por los santiagueses.
- Santiago de Compostela
Como ya hemos comentado, la Ruta del Mar de Arousa y río Ulla sigue, desde Pontecesures y hasta Santiago, el recorrido del Camino Portugués. Nos detendremos pues en la descripción de la entrada, por el sur, a la capital gallega.
Las ruinas del castillo fortaleza de A Rocha Forte nos reciben poco antes de alcanzar el casco urbano de Compostela. Son los restos (apenas la planta) del castillo medieval más emblemático de la Mitra compostelana, ocupado entre los siglos XIII y XV, cuando fue destruido por los irmandiños.
Penetramos en Santiago, bien a través del barrio de A Choupana —junto al Hospital Clínico, en una floreciente zona residencial y con el Campus Vida de la Universidade de Santiago a nuestra izquierda—, o bien elegimos el histórico barrio de Conxo. Ambas alternativas confluyen en la Praza de Vigo, donde nació Rosalía de Castro.
Los últimos metros del Camino nos llevarán por la Alameda —con su frondosa carballeira de Santa Susana— hasta entrar en la zona histórica por la Rúa do Franco y alcanzar la catedral desde la Praza das Praterías.