Declarado Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento el Santuario de La Peregrina de Pontevedra
El Consello da Xunta acaba de aprobar la declaración del Santuario de Nuestra Señora del Refugio La Divina Peregrina, en el ayuntamiento de Pontevedra, como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento.
La Consellería de Cultura e Turismo elevó al Consello da Xunta el decreto por el cual se otorga la declaración BIC al santuario de La Peregrina, un templo ligado al Camino de Santiago y que supone uno de los pocos ejemplos de iglesias con planta central.
En el entorno de protección de la capilla de La Peregrina se integran las calles de acceso al templo, las plazas y los edificios cuya modificación pueda incidir directamente en la apreciación del Bien, en la relación de este con su entorno, o deteriorar la vista del monumento o desde él.
Nuestra Señora del Refugio La Divina Peregrina
El Santuario fue levantado en unos terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Pontevedra a la Cofradía de La Peregrina fuera de las murallas de la ciudad medieval y se sitúa en la Praza da Peregrina, donde el Camino Portugués de Santiago entra en el conjunto histórico de Pontevedra por la calle de la Peregrina, atravesando lo que sería la muralla medieval por el Paseo de Antonio Odriozola y la Puerta de Trabancas, denominada de Tui. La construcción y la situación de la capilla estás ligadas indudablemente al Camino de Santiago. La primera capilla se construyó en madera en diciembre de 1776. Dos años después, y en el mismo lugar, comenzó la construcción del templo actual el 18 de junio de 1778, que finalizó en el año 1796, siendo el encargado del proyecto el maestro de obras Antonio de Souto, quien contó con la colaboración de Bernardo José de Mier.
Construida en estilo Barroco tardío, de transición hacia el neoclasicismo, tiene como característica fundamental la utilización del plan central, formando parte del pequeño número de iglesias de esta tipología en Galicia. Ante la portada, el atrio abierto se sitúa a una cota superior que las calles. Está perfectamente delimitado por una balaustrada de piedra que se rompe en cuatro puntos del perímetro, en los que se sitúan las escalinatas de acceso. Frente a la puerta de entrada la balaustrada se ve interrumpida por una fuente de triple cañería rematada por un arco carpanel sobre el que descansa una figura de Teucro. Las tres cañerías vierten las aguas en una pila ubicada en el exterior del atrio.