La playa de A Lanzada se extiende por los municipios de Sanxenxo y O Grove
Ruta del Mar de Arousa y Río Ulla
Etapa: Arousa Sur
Sanxenxo
Sanxenxo es el municipio emblemático de Galicia en turismo de sol y playa. Sus 36 km de costa cuentan con una veintena de arenales, más de la mitad con Bandera Azul, por lo que este ayuntamiento se sitúa a la cabeza de España en este tipo de distinciones.
La playa de Silgar es la más populosa, el núcleo de veraneo de miles de gallegos y foráneos. En el otro extremo de Sanxenxo, A Lanzada, una playa emblemática de 2,8 km de extensión cuya mayor parte pertenece al municipio vecino de O Grove.
Al comienzo de este arenal, en la zona de Sanxenxo, A Lanzada posee un valioso conjunto histórico tardorromano y medieval formado por una necrópolis romana —excavada en 2010— y los restos del castillo de A Lanzada, primera defensa marítima de la Compostela de los siglos XI y XII, de la que quedan restos de una torre y la capilla románica.
Este municipio es también conocido por la gastronomía del mar, los delicados vinos albariños (Denominación de Orixe Rías Baixas), como los de Padriñán, y las noches de verano de Silgar y Portonovo.
Meaño
Si Sanxenxo representa el potencial y la belleza del litoral atlántico, Meaño nos regala —como una prolongación relajada tierra adentro— su paisaje rural, de fértiles cultivos (entre los que destaca la uva del vino albariño), y su riqueza en piedra granítica.
Con una población de unos 6.000 habitantes, Meaño exhibe su bella etnografía y arquitectura civil en cruceiros, hórreos —como el de Simes, en forma de L—, molinos de agua —más de 70 en todo el territorio—, o pazos como el de los Zárate o Lis, además del románico de sus templos, entre los que figura la iglesia de Simes.
Junto a estas muestras artísticas, los viñedos desplegados por sus laderas llegan a ser también verdaderas obras de arte: son los famosos albariños —de la Denominación de Orixe Rías Baixas—, que personalizan toda esta comarca de O Salnés: vinos blancos aromáticos, afrutados y jóvenes que han obtenido prestigio mundial.
Meaño es un municipio tranquilo. Su selecta oferta de turismo rural complementa el bullicio multicolor procedente de la costa cercana. La Ruta dos Muíños nos lleva de senderismo por los molinos de agua, y cada julio este municipio exalta sus vinos albariños en el Encontro de Viños de Autor. En toda la comarca de O Salnés se han trazado varias rutas del vino.
O Grove
El municipio de O Grove arranca en la punta de San Vicente, a la entrada de la ría por estribor. Su otro extremo se sitúa en la isla de A Toxa, recogida al este, en el interior de ese océano en miniatura que conforma la gran ría de Arousa.
La península de San Vicente nos ha regalado la representación iconográfica más antigua de la Translación del cuerpo de apóstol Santiago. Se trata de una moneda de la ceca compostelana correspondiente al reinado de Fernando II de León (1157-1188) que fue encontrada en las excavaciones arqueológicas de Adro Vello, en la playa de O Carreiro. La moneda, de plata y cobre, muestra en su reverso el cuerpo yacente del apóstol, acompañado por sus dos discípulos y descansando en el interior de una nave.
Entre la punta San Vicente y la Illa de A Toxa, O Grove ofrece un litoral con magníficas playas de arena blanca o dorada, genuinos espacios naturales con bosques de pino silvestre y atractivas rutas de senderismo.
Moneda del siglo XII con la imagen de la Traslatio, encontrada en Adro Vello (Museo das Peregrinacións e de Santiago)
Meis
El monasterio de Armenteira —del siglo XII y de origen cisterciense— es el emblema monumental del municipio de Meis. El cenobio ha sufrido varias reformas a lo largo de la historia, pero su imponente arquitectura nos recuerda hoy que ha sido uno de los monasterios más importantes de Galicia.
Desde el punto de vista paisajístico y etnográfico, destaca la denominada “Ruta dos Muíños e da Auga”, por las márgenes del río Armenteira, otro de los grandes atractivos de este pequeño concello del interior de la comarca de O Salnés. La rehabilitación de los molinos de O Rego de Sanmartiño enriquece la visita a este hermoso lugar.
Meis nos regala, además, el románico puro de varias de sus iglesias e importantes ejemplos de pazos, la característica arquitectura civil gallega, expresión del poder de la nobleza rural. Ligadas a ellos han florecido en ocasiones empresas de turismo rural que permiten disfrutar a fondo del entorno, un paisaje personalizado por el cultivo vinícola de la Denominación de Orixe Rías Baixas.
Cambados
Cambados ofrece una de las mejores puestas de sol de toda la ría de Arousa y un rico patrimonio histórico-artístico. El municipio está integrado por tres núcleos históricos: Fefiñáns —con la bella plaza homónima como emblema—, Cambados —centro administrativo y donde se encuentra el pazo de Bazán, que actualmente alberga el Parador Nacional de turismo—, y San Tomé do Mar —la villa marinera por excelencia—.
Los pazos o casas señoriales, principalmente de los siglos XVII y XVIII, han dejado también aquí ejemplos admirables como el citado pazo de Bazán, el pazo de Ulloa o el de Montesacro.
Cambados es también la patria de muchos gallegos ilustres, como el poeta Ramón Cabanillas, que versó “¡Galicia! Nai e Señora, sempre garimosa e forte!”, los escultores Francisco Asorey y Francisco Leiro, o el político y escritor del s. XIX Pedro Pablo Bazán de Mendoza. Asimismo, tuvieron aquí residencia escritores como Emilia Pardo Bazán, Valle-Inclán o el teórico del Rexionalismo Alfredo Brañas.
Ribadumia
Rodeado por los municipios de Cambados, Meaño, Meis y Vilanova de Arousa, el municipio de Ribadumia se encuentra en pleno corazón del rico valle de O Salnés. El río Umia lo nutre y define. En zonas de su curso fluvial y en algunos de sus afluentes —como el río Armenteira— se han habilitado atractivas rutas de senderismo que son hoy uno de los grandes reclamos de estas tierras.
Otra de las señas de identidad de Ribadumia es su patrimonio etnográfico: aparte de los tradicionales molinos ubicados a pie de río —como los de Rudiño, Porto, Batán, O Casal o Xesteira, muchos de ellos, rehabilitados—, la presencia natural del agua ha creado singulares fuentes y lavaderos. Y señoriales pazos como el de Barrantes, Quinteiro da Cruz, Pedreira y Pazo do Monte.
El cultivo de la vid, común a toda la comarca de O Salnés en sus variedades blancas albariño y caíño, se enriquece aquí con un intenso vino autóctono conocido como Tinto de Barrantes. A comienzos de junio se celebra la Festa do Viño Tinto do Salnés, el conocido como “Barrantes”, caldo exclusivo de esta zona.
Vilagarcía de Arousa
Vilagarcía, la “Perla de Arousa”, fue fundada a mediados del siglo XV en una pequeña ensenada dominada por los montes Xiabre y Lobeira. En este último existió una fortaleza medieval que tuvo gran protagonismo en la época del arzobispo de Santiago, Diego Gelmírez, ya que de ella se sirvió, en varias ocasiones, la reina doña Urraca. Hoy, Vilagarcía cuenta con una población de unos 35.000 habitantes, es una ciudad dinámica, turística y centro neurálgico de la comarca de O Salnés.
Desde su animada zona portuaria discurre un paseo marítimo de algo más de dos kilómetros que une el centro con la villa de Carril, paralelo a las playas de A Concha y Compostela. Carril es famosa por la calidad y preparación del más famoso de sus mariscos: las almejas. Frente a este pueblo marinero, a apenas 200 m de la costa, se alza la Illa de Cortegada.
Illa de Arousa
Situada en el medio del mar de Arousa, es —con sus 7 km de largo por 2,5 de ancho y 36 de costa— la mayor de las islas de la ría. Su litoral es rocoso y bajo, dibujado con pequeñas calas y playas resguardadas, perfectas para el baño, sobre todo con la marea alta. Enlaza con el continente por medio de un largo puente de casi dos kilómetros, inaugurado en 1985. Hasta esa fecha, el paso a la Illa se hacía en barcas que partían del puerto de Vilanova de Arousa. Esta circunstancia de aislamiento secular ha permitido conservar aquí una naturaleza única.
Es el caso del parque natural de Carreirón, en el extremo sur, una península unida a la Illa por el túmulo de As Salinas. Está catalogado como zona de especial protección para las aves por las poblaciones de garza real, entre otras. La vegetación dunar y los bosques de pinos se dan la mano creando un paisaje realmente valioso.
A Illa de Arousa presume, además, de preparar uno de los mejores pulpos á feira de Galicia. Sus habitantes llevan siglos pescando este cefalópodo. La Festa do Mexillón se celebra el primer domingo de agosto, y la Festa do Polbo, el primer domingo de septiembre.
Vilanova de Arousa
Vilanova es el municipio natal del escritor Ramón María del Valle-Inclán. Aquí nació, en la Casa do Cuadrante —hoy Casa-Museo— un 28 de octubre de 1866. Este fue el inspirado lugar donde el célebre dramaturgo afirmó escuchar “las historias de santos, almas en pena, duendes y ladrones” que le contaba “una doncella muy vieja que se llamaba Micaela la Galana”.
También Vilanova es la cuna de los hermanos —escritores y periodistas— Julio y Francisco Camba. Por la villa se han trazado los itinerarios literarios y vitales de Valle-Inclán y los hermanos Camba, que nos permiten descubrir el origen de su universo literario.
El municipio se extiende por el borde marítimo de la ría, el conocido como “Mar de Arousa”. Cuenta con un extenso litoral, de 20 km, enriquecido por playas con enorme encanto, de arenas finas y rocas dibujadas por el tiempo, los vientos y el mar. Dos de las más conocidas son As Sinas y O Terrón, muy concurridas en el tiempo de verano. Es también en el estío cuando se concentran las fiestas y romerías más populares, como la Festa do Mexillón e do Berberecho, durante la primera quincena de agosto.
Catoira
La ría de Arousa va quedando atrás y penetramos en el curso último del río Ulla. Las fronteras entre el mar y el cauce fluvial son difíciles de precisar. Río arriba llegamos a las tierras de Catoira, que fueron defendidas con fervor en los tiempos medievales por las célebres Torres de Oeste, el gran monumento de este municipio.
Su origen se remonta a un pequeño poblado castreño (siglos I-II a. C.) transformado en puerto comercial durante la época romana (siglos I-II d. C.). La primera fortaleza se levantó a finales del siglo IX o inicios del X, en tiempos de Alfonso III el Magno, para la defensa de Iria Flavia y Santiago. Restos de esa época son los dos torreones que quedan actualmente en pie.
Las Torres de Oeste cobraron relevancia en época del arzobispo de Santiago Diego Gelmírez, pues era el lugar donde se refugiaba la mitra compostelana. Estas fortificaciones eran consideradas como “llave y sello de Galicia”. En la zona estaban los astilleros y la pequeña flota de guerra —la primera de la España cristiana—, que Gelmírez armó contra los piratas almorávides.
Valga
Valga integra cinco parroquias y cuenta con algo más de 6.000 habitantes. Situado en la orilla izquierda del curso bajo del río Ulla, los primeros vestigios de ocupación humana en este municipio se remontan a la Edad de Bronce (1800-600 a. C.), época a la que pertenece el petroglifo de Camporredondo.
Hoy, todo el territorio nos obsequia con destacadas muestras de arquitectura popular —cruceiros, petos de ánimas, casas señoriales—, el románico de iglesias como la de Xanza y parajes de gran belleza como los espléndidos miradores naturales de Chao do Monte, Camporredondo o Xesteiras.
En Valga nació, en 1868, Carolina Otero, La bella Otero, una de las bailarinas más famosas de la Belle Époque parisina. En el centro urbano del Concello, un frondoso y acogedor parque lleva su nombre. También Xesús Ferro Couselo (1906-1975) —investigador y ensayista a quien en 1996 se le dedicó el Día das Letras Galegas— es oriundo de Valga, al igual que Manuel Magariños Castaños, fundador en 1906 de El diario español de Uruguay.
Pontecesures
La estratégica situación de Pontecesures, próximo a la ciudad romana de Iria Flavia, determinó la construcción de un gran puente de piedra en el siglo I, reconstruido luego en el siglo XII y muy reformado en época moderna. Infraestructura que lleva, no obstante, dos milenios cumpliendo su función. Al parecer, el topónimo de Pontecesures puede proceder de “censuris”, es decir, donde se hacían los empadronamientos romanos.
El puerto de Pontecesures tuvo gran relevancia histórica. En el siglo XII Gelmírez crearía un astillero jacobeo para construir naves de combate contra los piratas. Además, entre los siglos XV y XVIII este puerto era el único habilitado para la descarga de sal. En 1795 Carlos IV mandó construir un gran almacén para sal, tabaco y azufre, el conocido como O Alfolí, edificio hoy visitable.
En Pontecesures concluye la ruta marítimo-fluvial del Mar de Arousa. A partir de aquí, el peregrino debe continuar Camino por tierra hasta Padrón, Iria Flavia, Teo y Compostela, empleando para ello el último tramo del Camino Portugués. La romería de San Lázaro (Domingo de Pasión) data del siglo XIV y es de las más antiguas de Galicia. Entre marzo y abril se celebra la fiesta gastronómica de la lamprea.