21/Apr/2010

La tarta de Santiago, símbolo protegido de la repostería gallega

Es la tarta más famosa de la Ruta Jacobea y de la cocina gallega, y puedes hincarle el diente en cualquier población del Camino de Santiago. La tarta de Santiago es tan famosa y glorificada, que incluso tiene su espacio propio en la Wikipedia. Además, ha sido protegida por la Unión Europea recientemente con la publicación del reglamento de la Identificación Geográfica Protegida (IGP) de la tarta de Santiago, que regula los criterios de calidad del postre, que debe llevar un 33% de almendra y un 25% de huevo como mínimo.

El reglamento de la UE precisa el ámbito geográfico de la tarta de Santiago –la totalidad de Galicia– y asume que tiene 432 años de historia: “La noticia más antigua sobre la elaboración y consumo del bizcocho de almendra, hoy conocido como tarta de Santiago, procede de 1577, en el contexto de la inspección quePedro de Portocarrero realizó a la Universidad de Santiago, y su investigación sobre las comidas que daban a los profesores”.

Los ingredientes bases de la tarta de Santiago son: almendras molidas, harina, huevos, azúcar y ralladura de limón.

Una buena tarta de Santiago debe tener un intenso sabor a almendras y una textura esponjosa y suave al paladar.

Si te animas a hacerla en tu cocina, te damos la receta:

Ingredientes:

  • 250 gr. de almendra molida
  • 200 gr. de azúcar
  • 4-5 huevos
  • Ralladura limón
  • 100 gr. de mantequilla
  • 175 gr. de harina
  • 1 cucharadita de canela molida
  • 1 vaso de agua
  • Azúcar glass

Echa los huevos en un bol y bátelos. Añade la ralladura de limón, el azúcar y un pellizco de canela en polvo. Cuando todo esté bien batido, añade, poco a poco, la almendra molida, removiéndolo todo bien para que no queden grumos. Coge un molde ancho y de paredes bajas, imprégnalo con la mantequilla y espolvoréalo con harina fina. Vacía la mezcla en el molde y mételo en el horno, previamente calentado a 200º, y colócalo lo más cerca de la parte baja, manteniendo a la vez encendido el grill. Deja que se haga hasta que al pincharlo con una aguja, ésta salga limpia, entonces desmolda, colócalo en una fuente y espolvorea la tarta con azúcar glass y canela en polvo. Coloca antes sobre la tarta una plantilla con la cruz de Santiago para que quede dibujada en el centro de la tarta. Ahora ya sólo tienes que dejarla enfriar hasta que esté a temperatura ambiente. Y a disfrutarla.