Debe mantenerse una actitud preventiva en el cuidado de los pies. Aplicaremos vaselina diariamente antes de iniciar la marcha para evitar la aparición de ampollas. Las zonas más sensibles y proclives a sufrir daños son la planta, los talones y los espacios interdigitales

Los calcetines de algodón sin costuras son perfectos para las zapatillas deportivas. También se pueden usar con botas, siempre que empleemos otros de lana por encima. Estas prendas deben mantenerse lo más limpias posible

Una mochila correctamente cargada para este tipo de actividad no debe sobrepasar los 10 kg de peso

Para el tratamiento y cura de los pies dañados habrá que llevar un pequeño botiquín con lo indispensable: agujas hipodérmicas, apósitos de gelatina, tiritas, vendas y bandas elásticas adhesivas

Los alimentos con aportes importantes de hidratos de carbono son prioritarios. También es fundamental una buena hidratación. Debemos tomar líquidos, antes, durante y después de la caminata, alrededor de 2 litros de agua al día

Durante las paradas puntuales que se hagan a lo largo de la caminata se aprovechará para beber y comer algo en cantidades pequeñas, pero suficientes para reponer fuerzas