Camino Portugués de la Costa

Etapa: Vigo-Redondela

  • Longitud 15,7 Km
  • Dificultad Baja
  • Duración estimada 3h 10min

Atravesamos Vigo, bien por el paseo fluvial del río Lagares, o bien por el barrio de Coia. Salimos de la ciudad por el barrio de Teis hasta Redondela, donde esta variante por la costa confluye con el camino interior.

Vigo- Teis

  • Longitud 5,6 Km
  • Dificultad Baja
  • Duración estimada 1h 10min

El paseo fluvial del río Lagares nos conduce a As Travesas —por las avenidas de la Florida o de Fragoso—. Como ya hemos explicado en la etapa anterior, también es posible alcanzar As Travesas por el barrio de Coia. Desde aquí nos dirigimos a la calle de Tomás A. Alonso, enlazamos con Pi i Margall y el paseo de Alfonso XII (junto al olivo, que es símbolo de la ciudad).

En este lugar, en las inmediaciones del antiguo castillo de San Sebastián, aún resiste un tramo genuino de la antigua entrada al desaparecido recinto amurallado de Vigo: la que se hacía a través de la puerta de Falperra, vecina de la rúa de Santiago.

Desde el paseo de Alfonso XII bajamos hacia San Francisco y el barrio de O Berbés. Muy cerca, A Pedra, zona conocida por sus restaurantes y la degustación de ostras de la ría.

En la calle Rosalía de Castro podemos viajar hasta el Vigo romano. El yacimiento arqueológico Salinae expone los restos de unas salinas marinas únicas. Este museo subterráneo completa la oferta arqueológica romana de Vigo, en la que también se encuentran la Villa Romana de Toralla, el Museo do Mar de Galicia o el Castro.

Saldremos de Vigo por el barrio de Teis.

Teis- Redondela

  • Longitud 10,1 Km
  • Dificultad Baja
  • Duración estimada 2h 00min

A continuación pasa por los lugares de Paradela, Parada y Trasmañó. Finalmente alcanza Rande y Portela hasta llegar a Redondela, donde confluye con el Camino Portugués del interior.

En Redondela nos llamarán la atención los viaductos del ferrocarril, construidos en la década de 1870 a 1880. También, la iglesia de Santiago, consagrada por el arzobispo Gelmírez en 1114. Cada mes de mayo, la villa celebra su Festa do Choco (sepia).