Camino de Invierno

El Camino de Invierno es la entrada natural a Galicia desde la meseta, un acceso ya usado por los romanos. Se piensa que pudo ser una alternativa en época invernal a la dura subida a las cumbres nevadas de O Cebreiro

Camino de Invierno:

  • Longitud 235 Km
  • Dificultad Media-Alta
Ribeira Sacra

Durante un recorrido de algo más de 200 km atraviesa las cuatro provincias gallegas e históricas comarcas, plenas de personalidad y atractivos como las de ValdeorrasRibeira Sacra o Deza. El Camino de Invierno es la entrada natural a Galicia desde la meseta, un acceso ya usado por los romanos. Se piensa que pudo surgir como alternativa, en época invernal, a la dura subida a las cumbres nevadas de O Cebreiro, por donde penetra en Galicia el Camino Francés, y también para evitar los desbordamientos frecuentes de los ríos del valle del Valcarce.

Arranca desde Ponferrada —antesala de las tierras gallegas, en la comarca leonesa del Bierzo—. Aquí, el peregrino se desvía a la izquierda en lugar de continuar de frente por el Camino Francés. El Camino de Invierno sigue prácticamente el curso natural del caudaloso río Sil por la comarca ourensana de Valdeorras. Luego discurre por el sur de la provincia de Lugo, continúa por la comarca del Deza (Pontevedra), hasta llegar a Compostela. En total, algo menos de 250 kilómetros por las cuatro provincias gallegas.

Trazado de la ruta y recursos de interés

El Camino de Invierno sigue prácticamente el curso natural del caudaloso río Sil por la comarca ourensana de Valdeorras y el sur de la Ribeira Sacra hasta las tierras del Deza, centro geográfico de Galicia. En total, unos 240 kilómetros que atraviesan las cuatro provincias gallegas.

Los historiadores sitúan el origen de esta ruta en época romana: está documentada una calzada secundaria que partía de las explotaciones de oro de Las Médulas hacia la Vía XVIII, que pasaba por la comarca de Valdeorras, y por donde se evacuaban los yacimientos auríferos. El túnel romano de Montefurado es hoy también prueba de ello.

La ruta fue seguida por diferentes pueblos a lo largo de la historia. También sirvió de entrada, a comienzos del siglo XIX, a las tropas invasoras de Napoleón. Y por ella se construyó, en 1883, el primer trazado del ferrocarril que comunicaría Galicia con el resto de la Península.

El Camino de Invierno atrae por múltiples razones: parte de Las Médulas, Patrimonio de la Humanidad. Atraviesa comarcas como la de Valdeorras o parte de la Ribeira Sacra, territorios de excelentes vinos, cultivados muchas veces en paisajes inverosímiles, y zonas donde el románico se multiplicó en iglesias y monasterios. En 2003, la Ribeira Sacra fue incorporada por el Consejo de Europa a sus Itinerarios de Interés.

Visita el rico patrimonio monumental de Monforte de Lemos, o las bodegas y la arquitectura tradicional de Chantada. Sube hasta el alto de O Faro, desde donde se divisan paisajes de las cuatro provincias gallegas.

En Lalín confluye con la Vía de la Plata para continuar juntos hasta Compostela. En total, nueve etapas donde el sosiego que preside esta ruta alternativa, poco transitada, es uno de sus principales alicientes.