La presencia de otra persona a mi lado; sólo su energía a mi lado, caminando, era muy fuerte.

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Tuve un año muy difícil. Quería comenzar una etapa nueva. Iniciar algo. Pensé que el Camino era una buena idea. Hacer algo que nunca hubiese hecho: andar 800 kilómetros.

He visto en el Camino que la palabra muchas veces no era necesaria, porque la comunicación va más allá de la palabra. Me he encontrado con personas en albergues que transformaron mi viaje, mi Camino.

La presencia de otra persona a mi lado; sólo su energía a mi lado, caminando, era muy fuerte. Nunca en mi vida había tenido una experiencia así: veía todo con gran claridad. Mi cuerpo y mi mente. Y esto me aproximaba de verdad a una naturaleza que yo llamo divina, muy fuerte, intensa y bella.

Tuve un año muy difícil. Quería comenzar una etapa nueva. Iniciar algo. Pensé que el Camino era una buena iniciativa. Hacer algo que nunca hubiese hecho: andar 800 kilómetros.

Somos todos iguales, compartiendo un planeta, un espacio común. Y se necesita poco para vivir, para ser feliz.