Una prima mía se murió hace un año y quise alejarme de todo. El Camino ha sido una bendición para mí.

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Cada día, cada hora, cada minuto, los amigos que he conocido en el Camino han sido como un regalo

Una prima mía se murió hace justo ahora un año, en el día de su cumpleaños, que es también el mío, el 8 de octubre. Decidí entonces alejarme de todo, de la familia, de los amigos, no celebrar el cumpleaños y venir a hacer el Camino y estar sola.

Durante el Camino he conocido a numerosas amistades que han sido una bendición para mí. Cada día, cada hora, cada minuto, ellos han sido como un regalo.

No he celebrado mi cumpleaños pero he tenido aquí, en el Camino, mayor satisfacción, con todo lo que he vivido.